domingo, 1 de mayo de 2011

MAIAME HISTORIA (EN OBRAS)

 (EN OBRAS)

Don Mauricio Rovellas de Torres descubrió accidentalmente la planicie de Maiame en el año 1736 durante una expedición de pillaje con una patente de corsario emitida por la república de los Paises Bajos. Debido una tormenta de gran violencia, la embarcación dónde viajava Don Mauricio y su tripulación naufragó a las orillas de la actualmente conocida como Calita Olivia, destrozando el casco y haciendo imposible la vuelta. Se refugiaron en el Monte de Cristo Rey esperando poder ser rescatados por alguna nave que circulara cerca de la costa. 
La región donde hoy está emplazada Maiame estaba antaño ocupada por los pueblos de los indios Arahuaco y los Cachaquo, las dificultades para derrotar a los nativos de la zona era un motivo por el cual no se prestara mucha atención a la bahia de Maiame, incluso era considerado una ruta a evitar por sus corrientes traicioneras y arrecifes de coral, por lo que la ayuda nunca llegó. Hasta el 1739 existió cierta convivencia entre los nativos y la tripulación, pero una disputa que acabó con la muerte de un indio Cachaquo obligó a los supervivientes a huir por la jungla. Sintiendose perseguidos se arriesgaron a salir de la bahía con una balsa rudimentaria como última opción de salvación. Dice la leyenda que un delfín guió a los navegantes hasta el puerto de Saint Louis de Bellefontain. 
Don Mauricio desaparece tres años en los que no se tiene ninguna noticia de él, en el 1742 reaparece en Faimouth Harbor, donde ha fletado cinco fregatas y ha reunido un pequeño ejercito de hombres de todas las nacionalidades, la mayoria exconvictos. Gracias a los actos de pillaje que Don Mauricio había realizado, tenía en su haber una vasta colección de riquezas que le permitieron organizar una expedición semejante. El 15 de Abril de 1742 ponen rumbo a la bahia de Maiame y llegan el 11 de Julio. Atracan cerca de la costa y ordena mantener los barcos alejados de la orilla. El 23 de Julio envia un pequeño destacamento de soldados a hostigar a los nativos y conducirlos a la playa donde son recibidos por una descarga de cañonazos. Aunque no causa muchas bajas es la primera vez que los indigenas van algo semejante. El profundo terror que este episodio causa a los nativos le permite vencer la superioridad numerica de los Arahuaco y Cachaquo, quienes se retiran en el interior del continente despues de ser derrotados por las tropas de Don Mauricio. 
El 17 de Agosto se empieza a construir la primera vivienda a las orillas del Maguaré River, dando a lugar, en pocos meses, a un pequeño pueblo rodeado por un muro de empaladizas, por aquel entonces conocido como Maurilandiea. Durante los años siguientes los habitantes de Maurilandiea gozan de paz, la tierra es fértil y la caza abundante. Muchos de los primeros conquistadores traen a sus familias y pronto empiezan a expandirse las tierras de Maurilandiea. Mientrastanto, los Cachaquo y Arahuaco han formado alianza para expulsar a los Colonos, inquietos por su vertiginoso crecimiento y poder. Los nativos, movidos por la envidia, el 1 de Mayo 1746 lanzan un ataque nocturno contra Maurilandiea, sesgando a traición la vida de 56 Maiameños inocentes. La represalia no se hace esperar, hábilmente, Don Mauricio, toma la desición de incendiar la jungla donde se ocultaban los nativos. El 3 de Mayo más de 1.200 hombres, con antorchas y toneles de aceite inflamable, rociaron el bosque y los árboles creando una línea sólida de llamas. La jungla estuvo ardiendo durante 11 días. Provocaron un fuego tan intenso, que, según crónicas de la época la noche parecióse día, y que ni la lluvia apagar podría tal infierno. Actualmente el 3 de Mayo se celebra la fiesta del fuego, se queman muebles viejos en la calle y se lanzan fuegos artificiales. Según la antigua tradición, se almimentan los incendios perpetuos de Maiame en señal de alianza eterna con el fuego, Hacedor de la Purificación en la Tierra. 
Como estas tribus eran recolectoras, la quema de la jungla significó la pérdida de su sustento e identidad cultural. La hambruna empezó a diezmarlos y la enfermedad hizo el resto. La victoria estaba asegurada para Don Mauricio. Para cuando sus tropas llegaron solo quedaban restos desmoralizados de lo que fueron las orgullosas tribus Arahuaco y Cachacuo. Don Mauricio ordenó ejecutar a todos los nativos, pocos consiguieron huir a las selvas pantanosas o a la cordillera de Maiame. Debido a este episodio todos los Cachaquo fueron exterminados, y solo unos pocos Arahuacos han sobrevivido hasta hoy en día, arrancados de su cultura, privados de su identidad. Recientemente se ha reabierto el debate de si es legítima la masácre que acabó con prácticamente la totalidad de la población indígena y la pérdida del 80% de la jungla y de su ecosistema. Históricamente se ha argumentado la "defensa propia". Algunos activistas lo califican de genocidio. En cualquier caso, los saqueos llenaron las arcas de la ciudad con joyas fundidas en oro y plata, con piedras preciosas engastadas, delicadas esculturas de jade. Estos tesoros hicieron suponer que habían yacimientos de metales y piedras preciosas por el lugar. Las prospecciones realizadas en los afluentes del Maguaré River encuentran oro en abundancia, el rio parece estar lleno de el preciado metal. El curso de los riachuelos conduce a los Maurilandiaeeños a las faldas de la cordillera de Maiame, hasta entonces vetada por la densa jungla, ahora convertida en un prado humeante. La primera mina se descubre en cerro central de las Montañas Siamesas de Maiame, se trata de un túnel rudimentario excavado por los Arahuaco, los primeros hombres que entraron en el túnel quedaron maravillados por las inmensas vetas que atravesaban las paredes de la montaña. Se emprenden las obras de remodelación en el otoño de 1748 y la mina empieza a dar beneficios en la primavera del 1749. Maurilandea dispone ahora de grandes ingresos que le permiten traer a la ciudad Maestros de Oficios, Ingenieros, Artesanos y Esclavos de África para poder atender las crecientes necesidades de la ciudad. El flujo de riquezas proviniente de Maurilandiea llama la atención a aventureros que emigran en masa para buscar fortuna en la nueva tierra. Esa época es conocida como Piedres Fever, miles de nacionalidades se encuentran en Maurilandiea aportando sus conocimientos y fuerza de trabajo a la región, también es una época de cruda violencia y lucha para ser otro de los miles que amanecieron pobres y se acostaron ricos. El nombre de Maurilandea empieza a escucharse en todas las capitales Europeas, en Ámerica del Norte, se refieren al Maguaré River como "Too much gold". El mito de Maurilandea no para de augmentar y son más los extranjeros que deciden establecerse en Maiame. Los Maurilandiaeeños gozan de varios años de paz y prosperidad, la ciudad se expande, las antiguas empaladizas son solo un recuerdo. Por aquel entonces la ciudad era tan grande como el París de esa época, la densidad de póblacion era una de las más altas del mundo y era uno de esos sitios donde todos querían estar. 
El verano de 1769 un emisario holandés se cita con Don Mauricio exigiéndole que cumpla sus obligaciones tributárias para con la república de los Países Bajos. Lo que el emisario le estava pidiéndo era que entregara una parte de todo lo que había ganado durante la conquista de las tierras Maiameñas apropiándose de tesoros y feudos; ya que dichas actividades seguían sujetas a la patente de corsario y que, por lo tanto, parte de ellas pertenecían al pueblo Holandés y debia pagar una parte proporcional de sus ganacías. Evidentemente Don Mauricio rechazó las exigencias de aquel siervo deseoso de humillar al pueblo de Maurilandiea. Tras ejecutar al emisario mandó su cabeza de vuelta para los países bajos, pero sus dientes aún permanecen en Maiame (actualmente expuestos en la Casa Blanca de Maiame). Ahora que ha lanzado el guante Don Mauricio sabe que debe unir a la población con una bandera común, de lo contrario .............
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El 1780 empieza la Guerra de los 40 años de Maiame. La guerra fué tan duradera por las dificultades del desembarco marítimo que presentaron las costas de Maiame, dificilmente podían los Holandeses trasladar sus tropas a tierra, y cuando lo hacían eran grupos tan poco numerosos que no significaban una amenaza para la ciudad. La mayoría de batallas sólo eran escaramuzas que no causában muchos muertos ni significaron grandes pérdidas o victorias para ambos bandos. Se dieron periodos de hasta tres años en los que no habían batallas ni contiendas en marcha. El 1809 el gobierno Holandes ya no puede sostener más el coste financiero de la guerra y las tropas van regresando paulatínamente a sus tierras. El otoño de 1810 se firma el armistcio de Rivadabia y ese invierno se acaban sellar los acuerdos de paz que dan por terminada la relación con el pueblo Holandés para siempre, siendo hoy en día, el único del mundo que no puede entrar en Maiame so pena de muerte por humillación.
En 1811 se constituye Maiame como un pais independiente y se trazan las fronteras actuales, Don Mauricio instaura la conocida ley del Welcome Universal, permitiendo a todos los que lo deseen vivir libremente en Maiame, sin restricciones por credo, raza, moralidad, opinión o nacimiento, exceptuando la Holandesía. 
El Agosto de 1811 Maurilandiea estaba sufriendo una durísima sequía que acabó con un incendio que arrasó toda la ciudad convirtiéndola en escombros. El Gran Fuego de 1811  acabó con la vida de millones de personas, hasta con la del padre fundador Don Mauricio. Los historiadores atribuyen a este fuego tan catastrófico, el hecho de que las construcciones de Maurilandiea eran todas de Madera Tropical Súper Incendiarea imposibilitaron las labores de extinción. Oficialmente se dice que fué una fragua la que inició el fuego. Existe, sin embargo, una versión apócrifa según la cual parece que fué el propio Don Mauricio quien incendió Maurilandiea sacrificando su vida para que de las cenizas resurgiera la ciudad más grande y prospera que hubiera conocido el ser humano.
Pero una tercera versión secreta, afirma que Don Mauricio aún sigue vivo y que no falleció en ese incendio. Que ha estado en la sombra moviendo los hilos del poder perpetuo de Maiame. Que Don Mauricio no puede morir. Y que está detras de todo lo que acontece o deja de acontecer a esta ciudad.

(CONTINUARÁ)